El regreso a lo esencial.
Hay una mística especial en el reencuentro con lo auténtico. Cuando el día exige una pausa, el ritual del mate se transforma en un refugio; un espacio donde bajamos el ritmo, ordenamos los pensamientos y dejamos que el tiempo corra sin apuro. Para esos momentos de introspección y disfrute pleno, creamos una pieza que habla el idioma de nuestra tierra.
Este mate camionero destaca por su honestidad estética. Su calabaza, seleccionada minuciosamente por su porte y grosor, se presenta sin forrar, permitiendo apreciar la nobleza de su textura natural y la calidez de su superficie pulida. Al estar al desnudo, cada mate madura de forma única junto a tus cebadas, absorbiendo la esencia de la yerba y contando su propia historia con el paso de los años.
Armonía de texturas y tonos naturales
La robustez de la calabaza es abrazada por un posamate exclusivo, confeccionado a mano en un firme cuero vacuno teñido en un profundo tono marrón. Sus bordes han sido meticulosamente bruñidos a mano, logrando un acabado suave y refinado que resalta el carácter del material y el cuidado puesto en cada milímetro de la pieza.
El diseño se completa con detalles sutiles que marcan la diferencia:
Una pieza nacida del silencio del taller para acompañar tus silencios diarios. Un mate distinguido, sobrio y profundamente artesanal, hecho para quienes entienden que tomar un mate es, ante todo, regalarse un tiempo único.
$25.000,00
El regreso a lo esencial.
Hay una mística especial en el reencuentro con lo auténtico. Cuando el día exige una pausa, el ritual del mate se transforma en un refugio; un espacio donde bajamos el ritmo, ordenamos los pensamientos y dejamos que el tiempo corra sin apuro. Para esos momentos de introspección y disfrute pleno, creamos una pieza que habla el idioma de nuestra tierra.
Este mate camionero destaca por su honestidad estética. Su calabaza, seleccionada minuciosamente por su porte y grosor, se presenta sin forrar, permitiendo apreciar la nobleza de su textura natural y la calidez de su superficie pulida. Al estar al desnudo, cada mate madura de forma única junto a tus cebadas, absorbiendo la esencia de la yerba y contando su propia historia con el paso de los años.
Armonía de texturas y tonos naturales
La robustez de la calabaza es abrazada por un posamate exclusivo, confeccionado a mano en un firme cuero vacuno teñido en un profundo tono marrón. Sus bordes han sido meticulosamente bruñidos a mano, logrando un acabado suave y refinado que resalta el carácter del material y el cuidado puesto en cada milímetro de la pieza.
El diseño se completa con detalles sutiles que marcan la diferencia:
Una pieza nacida del silencio del taller para acompañar tus silencios diarios. Un mate distinguido, sobrio y profundamente artesanal, hecho para quienes entienden que tomar un mate es, ante todo, regalarse un tiempo único.